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<title>DiasDeCine.com Historia del Cine, Tiempos de Cine, Días en un Cine</title>
<link>http://www.diasdecine.com/</link>
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<title>Señorita Escarlata... </title>
<link>http://www.diasdecine.com/index.php?id=134&amp;seccion=48</link>
<description>En estos días se cumplen 70 años del estreno de «Lo que el viento se llevó» y el nacimiento de su leyenda. Se trata de uno de los grandes títulos de la historia del cine y conserva ese toque que hipnotiza al espectador desde la primera secuencia. ¿Su secreto? La mágica mezcla de su guión, la galería de personajes y los chismes sobre su rodaje. Todavía hoy intriga el «casting», porque dado el gran éxito editorial de la novela de Margaret Mitchell, todos (actores conocidos o recién llegados) soñaban con estar en los títulos de crédito. De todo este baile de nombres se hace eco, de una manera amena y divertida, Elisa Agulló en «Se las llevó el viento», un libro que cuenta todos los detalles del proceso de selección de Rhett Battler y Scarlett O´Hara.</description>
<pubDate>Sat, 02 Jan 2010 08:00:00 +0100</pubDate>
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<title>“Sam Peckinpah, el poeta de la violencia” por Carlos Boyero </title>
<link>http://www.diasdecine.com/index.php?id=133&amp;seccion=20</link>
<description>Ocurre en el arte y en la vida que determinados creadores y seres anónimos que están lejos de la perfección, en los que transiges con sus defectos casi tanto como admiras sus virtudes, poseen el don de enamorarte siempre, conectan con tus fibras más íntimas, te hacen sentir, se te pone un nudo en la garganta cuando desaparecen de este mundo, mantienen un lugar imborrable en tu memoria, los vas a echar de menos hasta tu último día.</description>
<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 10:00:00 +0100</pubDate>
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<title>El talento como castigo </title>
<link>http://www.diasdecine.com/index.php?id=132&amp;seccion=20</link>
<description>Con Iván Zulueta desaparece un visionario excéntrico al discurrir prosaico del cine español, un experimentador iluminado que ha producido una obra tan escasa como preciosa e irrepetible. Y no sólo por su actividad en la producción cinematográfica, sino también en las artes plásticas, el cartelismo (carteles de Furtivos, Viridiana, Maravillas, Entre tinieblas) e, incluso, por su opción de un estilo de vida, bohemio, marginal, drogadicto y autodestructivo. Su producción se remonta a sus incursiones con una cámara de super 8 mm en su tierra, antes de emigrar a la capital y luego saltar a Nueva York, para vivir el mundo del pop-art desde su interior, admirar la eclosión de la cultura underground y observar el nacimiento del cine de vanguardia que estaba surgiendo como réplica al comercialismo de las factorías de Hollywood. Tras su paso por la Escuela Oficial de Cinematografía y sus colaboraciones con Jaime Chávarri, José Luis Borau le produjo su primer largometraje profesional, Un, dos, tres, al escondite inglés (1969), una cinta musical desaforada y teñida por su imaginativa sensibilidad pop, con Patty Shepard y Judy Stephen, que no fue cabalmente valorada. Luego colaboró, y no es irrelevante, con cineastas de la talla de Pedro Almodóvar (como operador en su etapa underground) y con Ricardo Franco, como ayudante de Los restos del naufragio (1978).</description>
<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 09:00:00 +0100</pubDate>
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<title>“Iván el terrible” por Jorge Berlanga </title>
<link>http://www.diasdecine.com/index.php?id=131&amp;seccion=20</link>
<description>Últimamente, cuando se le llamaba a su casa donostiarra, Iván Zulueta ponía vocecita de anciana y se hacía pasar por su abuela. «No, Iván, no estaá…». Era una faceta más del ostracismo por el que había optado, en una obstinada misantropía que le hacía evitar a las amistades y cualquier asomo de vida social. Pero por fin en San Sebastián se le iba a hacer el homenaje merecido hace tiempo, con toda su obra pictórica y cinematográfica, como me contaba el perseguidor de mitos Luis Gasca hace pocos días, invitándome a acudir. Era una cuenta pendiente de su ciudad natal, tras varios ensayos en el Festival de San Sebastián, con el que siempre tuvo una extraña relación de amor-odio. Todavía recuerdo cuando, en alguna antigua edición, tenía que colarle en las fiestas, a las que no estaba invitado y en las que era casi considerado persona non grata. Pero así es la grandeza del artista singular e indómito al que nunca nadie pudo meter en vereda. La calidad del maldito que acaba siendo objeto de culto.</description>
<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 08:50:00 +0100</pubDate>
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<title>"Inventor del futuro" por Jose María Íñigo </title>
<link>http://www.diasdecine.com/index.php?id=130&amp;seccion=20</link>
<description>Odio caer en el tópico de lanzar a los cuatro vientos las múltiples cualidades de alguien cuando éste ha muerto. Es como si la muerte redimiera al finado de su lado malo y su ausencia de este mundo le purificara para la eternidad. Iván Zulueta ha muerto. Joven, como seguramente era previsible.</description>
<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 08:40:00 +0100</pubDate>
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<title>"Iván, el mago" por Álvaro del Amo </title>
<link>http://www.diasdecine.com/index.php?id=129&amp;seccion=20</link>
<description>En 1964, apareció en la Escuela Oficial de Cinematografía un chico de San Sebastián, alto y desgarbado, de porte elegante, con una gran sonrisa que mostraba una enérgica dentadura. Iván Zulueta pronto se reveló como un tipo de alumno que no respondía a los modelos que bullían entonces en la EOC. Ni le interesaba la política ni mostraba la menor inquietud por incorporarse a la profesión. Su relación con el cine no se cocía en la reflexión, tampoco se dibujaba como una meta. El cine se diría que flotaba a su alrededor, de un modo ligero, distendido, evanescente, al tiempo que conformaba el propio aire que él respiraba.</description>
<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 08:30:00 +0100</pubDate>
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<title>Los cuernos del caracol</title>
<link>http://www.diasdecine.com/index.php?id=128&amp;seccion=20</link>
<description>Imposible no recordar a Iván Zulueta en albornoz azul, en la casa recubierta de hiedra de su familia en San Sebastián, filmando con una pequeña cámara digital, con la felicidad de volver a mirar a través de un objetivo. El precioso documental de Andrés Duque, «Iván Z», lo devolvió a la vida pública por unos meses mientras él actuaba con una mezcla de pudor y orgullo, saliendo de su particular torre de marfil para demostrar que fue un maldito casi a su pesar. Lo habíamos perdido para la causa del cine español desde los años de «Arrebato», había recogido sus cuernos de caracol para convertirse en mito de una época. Era tarde para saber qué habría ocurrido si, después de esa disección del cine como ejercicio vampírico y retorno al paraíso envenenado de la infancia, hubiera seguido dirigiendo.</description>
<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 08:20:00 +0100</pubDate>
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<title>El arrebato final de Iván Zulueta</title>
<link>http://www.diasdecine.com/index.php?id=127&amp;seccion=20</link>
<description>Madrid - Genial, huraño, original, caótico, huidizo... Iván Zulueta respondió a todos los tópicos del talento, el de verdad, el que no se profana con exhibicionismos sino que se invierte en crear. Director de culto, cartelista (suyos son algunos de los pósters de filmes de Almodóvar y Borau) y diseñador gráfico, creador libérrimo del experimentalismo y la vanguardia en los años 70 y 80 en España, Zulueta falleció ayer en San Sebastián a los 66 años. Deja una carrera larga pero poco prolija, en la que sobresalen un puñado de títulos y, entre ellos, uno, «Arrebato», una joya del cine español.</description>
<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 08:10:00 +0100</pubDate>
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<title>El cine español pierde a su genio maldito </title>
<link>http://www.diasdecine.com/index.php?id=126&amp;seccion=20</link>
<description>Madrid - «En un intento desesperado por ser arrebatado al otro lado del espejo». Con esta frase concluía Iván Zulueta la sinopsis de Arrebato. Lo hacía de su puño y letra sobre las últimas páginas del guión. En ese instante preciso, la película cumplía la profecía. El director, nacido Juan Ricardo Miguel Zulueta Vergarajauregui en 1943, era literalmente vampirizado por su propia obra. Arrebatado. Nunca más volvería a rodar (salvo un par de trabajos para televisión). Jamás regresaría del otro lado. Y en el medio, y para siempre, la película más influyente, relevante e inclasificable que ha dado el cine español. De culto, dicen las almas paganas. «No me arriesgo a verla mucho. Me duele demasiado», dijo en su última comparecencia el año pasado.</description>
<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 08:00:00 +0100</pubDate>
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<title>El cine de guerra durante la guerra</title>
<link>http://www.diasdecine.com/index.php?id=125&amp;seccion=51</link>
<description>En un principio, la guerra había sido un tema espinoso para el cine americano, pero tras el ataque japonés a Pearl Harbor, Hollywood se lanzó a él poniendo toda la carne en el asador.  Para comprender por qué Estados Unidos tardó tanto en entrar en la II Guerra Mundial, hace falta pensar en el terrible espectáculo de los doce millones de parados en el duro invierno de 1932-33 y en los diez millones que todavía había en 1938. El shock para la mentalidad americana fue enorme y profundo, y habría de tener repercusiones a largo plazo. 
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<pubDate>Thu, 24 Dec 2009 08:00:00 +0100</pubDate>
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